El país vive un auge de proyectos de centros comerciales.

Estadísticas de la Asociación Nacional de Centros Comerciales (Acecolombia) muestran que en los últimos 5 años se han inaugurado 60 y en los próximos cuatro hay proyectos para 77 más, que representan una inversión de 4.000 millones de dólares.

En total, 55 municipios colombianos tienen al menos un complejo de estos, y el 59 por ciento de la población nacional puede acceder a los mismos. Hace 7 años, se concentraban solo en 16 de ellos.

En Colombia existen 196 centros comerciales –con áreas superiores a los 5.000 metros cuadrados–, cuando en el 2003 solo funcionaban 60.

En las poblaciones intermedias es en donde más se abrirán, pues de los 77 que se desarrollan, 50 (el 65 por ciento) está en 24 de ellas.

“Es un proceso que se venía venir porque a medida que la clase media ha aumentado de tamaño, el doble de hace 8 años, los hogares tienen más capacidad de consumo”, dice el presidente de Acecolombia, Carlos Betancourt Sanclemente.

La Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) asegura que son más (130) los proyectos de centros comerciales en el país, pues un alto número se encuentra en la fase de diseño.

Algunos analistas sostienen que se debe, entre otros, a que Colombia es observada como uno de los mercados con ambiente de negocios atractivo, ya que en los últimos 4 años la economía creció por encima del promedio de Latinoamérica y la clase media se duplicó en pocos lustros.

Además de ser el país en la región con más población después de Brasil y México, el 80 por ciento vive en zonas urbanas y, por tanto, resulta atractivo para los constructores.

El presidente de la constructora Morelco, Arturo Serna Henao, afirma que la ampliación de la oferta a los campos del entretenimiento, hotelería y la gastronomía ha sido determinante para el auge de los centros comerciales. Es decir que pasaron de simples hileras de locales de venta de artículos a complejos donde también hay, entre otros, salas de cines, parques de diversiones y restaurantes.

Mauricio Hernández Monsalve, de BBVA Research, dice que la aparición de una nueva clase media pujante no es exclusiva de las grandes ciudades, pues en las intermedias, que son unas 62, también se consolidó una mayor capacidad de consumo.

El gerente general de la Promotora de Occidente, que está a cargo de un proyecto en Quibdó (Chocó), Edwin Collazos Álvarez, considera que estos complejos generan un importante impacto social.

“Cada día más se aburren los comerciantes de los locales que dan hacia la calle porque hay invasión del espacio público, inseguridad, desaseo y falta de estacionamientos. Por eso deciden refugiarse en los centros comerciales”, comenta Guillermo Botero Nieto, presidente de Fenalco.

Carlos Betancourt, de Acecolombia, coincide con el vocero de los comerciantes en que la inseguridad está influyendo en la apertura de más centros comerciales. “También les permiten a tiendas y otros establecimientos compartir gastos logísticos”, añade.

Mientras, directivos de Construcciones Planificadas, firma de la Organización Luis Carlos Sarmiento Angulo (Olcsa), que se encarga de la obra de El Edén, en Bogotá, dijeron que a pesar de algunas alertas sobre el riesgo de saturación, existe espacio para desarrollar propuestas realistas y bien ubicadas.

“Generalmente, estas edificaciones comerciales se construyen por oleadas, es decir, salen al mercado en masa, aprovechando los indicadores económicos alentadores que tiene el país. Después de eso, esperan que la demanda poco a poco absorba la mayor oferta disponible. Y cuando se equilibra, se presenta otra oleada de construcciones. Eso no debe generar mayores preocupaciones de saturación”, explica Hernández.

En el 2016 está prevista la apertura de Plaza Central Bogotá, que tendrá 200.000 metros de área construida, con una inversión de 650.000 millones de pesos, y también Multiplaza La Felicidad, igualmente en la capital del país, de 65.000 metros cuadrados y con un costo de unos 700.000 millones de pesos.

En unos dos años y medio prevé además abrir las puertas el primer centro comercial de Quibdó, ciudad de unos 140.000 habitantes, con su zona de influencia (Istmina), que costará unos 60.000 millones de pesos.

Grandes y medianos

Otro proyecto es la primera etapa del centro comercial El Edén, ubicado en el occidente de Bogotá, y que estará listo en dos años. Al sumarle la segunda fase, el complejo, en el que se invertirán cerca de 1,2 billones de pesos, contará con unos 320.000 metros cuadrados de construcción y 134.000 de zona comercial. Será el más grande de Colombia, posición que hoy ostenta Centro Mayor, en Bogotá, con 248.000 metros cuadrados.

A finales del 2016, en Ocaña, ciudad nortesantandereana de unos 100.000 habitantes y 400.000 en la zona de influencia, la firma Nuwa abrirá uno que vale unos $ 150.000 millones. La presidenta de Nuwa, Yasmín Ojeda, dice que las personas de alto poder adquisitivo accederían a compras por internet o en el exterior, por lo que los proyectos en ciudades intermedias son atractivos.

Buen margen para el crecimiento

En países como Chile o Costa Rica se tienen más metros cuadrados de centros comerciales por habitante. El índice en Colombia es de 10,8 metros cuadrados por cada 100. “Lo importante es que los constructores tengan bien estructurados los proyectos, con marcas reconocidas, y que exista un gancho -hipermercado o gran superficie- atractivo circundante”, asegura Mauricio Hernández, de BBVA Research.

EL TIEMPO